ETFs

Fondos cotizados en bolsa: diversificación con la flexibilidad de una acción

Los ETFs (Exchange-Traded Funds o fondos cotizados) son fondos de inversión que se compran y venden en bolsa como si fueran acciones. Combinan la diversificación de un fondo con la flexibilidad de negociación de las acciones: puedes comprar y vender durante toda la sesión bursátil a precio de mercado.

La mayoría de ETFs son de gestión pasiva y replican índices, igual que los [fondos indexados](/nivel/4/pilar/2/concepto/117). La diferencia principal es operativa: los fondos indexados se contratan a precio de cierre del día, mientras que los ETFs cotizan en tiempo real. Además, los ETFs suelen tener comisiones aún más bajas, a partir de 0,03% anual en los más competitivos.

Existen ETFs para prácticamente todo: acciones globales (MSCI World), bonos (aggregate bond), materias primas (oro, petróleo), sectores específicos (tecnología, salud), regiones (mercados emergentes), e incluso estrategias temáticas (energías renovables, inteligencia artificial).

En España, los ETFs tienen una desventaja fiscal importante respecto a los fondos de inversión tradicionales: los traspasos entre ETFs tributan como venta, mientras que los traspasos entre fondos están exentos. Esto hace que para una estrategia de largo plazo con aportaciones periódicas, muchos inversores españoles prefieran los fondos indexados.

Sin embargo, los ETFs son ideales si buscas exposición a activos específicos no disponibles en formato fondo, si haces trading intradía, o si inviertes a través de un bróker internacional. Los más conocidos son los de iShares, Vanguard y SPDR.