Dividendos
Cobrar por ser accionista: qué son, cómo funcionan y su papel en tu cartera
Los dividendos son la parte del beneficio de una empresa que se reparte entre sus accionistas. Si posees acciones de Inditex y la empresa decide repartir un dividendo de 1,54€ por acción, recibirás esa cantidad por cada acción que tengas. Es una forma de obtener ingresos recurrentes de tus inversiones sin necesidad de vender.
No todas las empresas pagan dividendos. Las empresas maduras y estables (bancos, eléctricas, telecomunicaciones) suelen hacerlo regularmente. Las empresas en crecimiento (tecnológicas, startups) prefieren reinvertir todos sus beneficios para seguir creciendo. Ninguna estrategia es inherentemente mejor; depende de tus objetivos como inversor.
La rentabilidad por dividendo se calcula dividiendo el dividendo anual por acción entre el precio de la acción. Si una acción cuesta 20€ y paga 1€ de dividendo al año, la rentabilidad por dividendo es del 5%. En España, las empresas del IBEX 35 han ofrecido históricamente rentabilidades por dividendo entre el 3% y el 6%.
Es importante entender que el dividendo no es "dinero gratis". El día que se paga el dividendo, el precio de la acción baja exactamente en esa cantidad. Si una acción vale 20€ y paga 1€ de dividendo, al día siguiente abrirá a 19€. Tu patrimonio total no cambia; simplemente una parte pasa de estar en la acción a estar en tu cuenta.
En España, los dividendos tributan en la base del ahorro del IRPF: 19% hasta 6.000€, 21% entre 6.000€ y 50.000€, y así progresivamente. Esto hace que la estrategia de vivir de dividendos sea menos eficiente fiscalmente que la acumulación (reinvertir automáticamente los beneficios dentro de un fondo). Para la fase de acumulación de patrimonio, los fondos de acumulación suelen ser más eficientes.