Fondos de Inversión (intro)
Qué es un fondo de inversión, cómo funciona y por qué es el vehículo más utilizado para invertir
Un fondo de inversión es un vehículo que agrupa el dinero de muchos inversores (partícipes) para invertirlo de forma conjunta en una cartera de activos gestionada por profesionales. Tú compras participaciones del fondo y un gestor profesional decide en qué invertir ese dinero según la política del fondo.
La gran ventaja de los fondos es que te permiten acceder a una cartera diversificada con poco dinero. Con 100€ puedes invertir en un fondo que tiene 500 empresas de todo el mundo. Comprar esas 500 acciones por tu cuenta sería imposible con ese importe.
Existen muchos tipos de fondos según lo que invierten: fondos de renta fija (bonos), fondos de renta variable (acciones), fondos mixtos (combinan ambos), fondos monetarios (activos a muy corto plazo), fondos sectoriales (tecnología, salud, energía) y fondos indexados (replican un índice como el IBEX 35 o el S&P 500). Cada tipo tiene un perfil de riesgo y rentabilidad diferente.
- **La rentabilidad de un fondo no está garantizada:** depende de cómo evolucionen los activos en los que invierte. Un fondo de renta variable puede subir un 20% un año y bajar un 15% al siguiente. Un fondo de renta fija es más estable pero menos rentable a largo plazo. Entender el perfil del fondo es esencial antes de invertir. - **Cada fondo cobra comisiones:** la comisión de gestión (lo que cobra la gestora por gestionar el fondo, típicamente entre 0,1% y 2% anual) y a veces comisión de suscripción o reembolso. Estas comisiones se descuentan automáticamente del valor del fondo, así que no las "ves" directamente, pero impactan en tu rentabilidad. Como aprendiste en el concepto de comisiones a largo plazo, pequeñas diferencias importan mucho.
Una ventaja fiscal clave de los fondos en España es el traspaso: puedes mover tu dinero de un fondo a otro sin pagar impuestos por las ganancias acumuladas. Solo tributas cuando reembolsas (sacas el dinero del fondo). Esto permite que tu inversión crezca sin fricciones fiscales, algo que no ocurre con acciones ni con ETFs.
Los fondos se compran a través de bancos, gestoras o plataformas de inversión. El valor de cada participación se calcula diariamente (valor liquidativo) y es el precio al que compras o vendes. A diferencia de las acciones, no cotizan en bolsa en tiempo real: las órdenes se ejecutan al valor liquidativo del día.