Rentabilidad Bruta / Neta
La diferencia entre lo que ganas sobre el papel y lo que realmente te queda
Cuando alguien te dice que una inversión renta un 8% anual, la primera pregunta debería ser: ¿bruto o neto? La rentabilidad bruta es el rendimiento total antes de descontar gastos, comisiones e impuestos. La rentabilidad neta es lo que realmente llega a tu bolsillo, y siempre es menor.
Supongamos que inviertes 10.000€ en un fondo que obtiene un 8% bruto anual: 800€. Si el fondo cobra un 1,5% de comisión de gestión (150€) y Hacienda se lleva un 19% sobre la ganancia neta de comisiones (123,50€), tu rentabilidad neta real es de 526,50€, es decir, un 5,27%. La diferencia entre el 8% bruto y el 5,27% neto es enorme a largo plazo.
En España, las ganancias de inversiones tributan en la base del ahorro del IRPF con tipos progresivos: 19% hasta 6.000€, 21% entre 6.000€ y 50.000€, 23% entre 50.000€ y 200.000€, 27% entre 200.000€ y 300.000€, y 30% a partir de 300.000€. Estos porcentajes deben estar siempre presentes cuando evalúes la rentabilidad real de cualquier inversión.
Las comisiones son especialmente traicioneras porque se aplican año tras año, tanto si ganas como si pierdes. Un fondo con un 2% de comisión frente a otro con un 0,20% puede parecer una diferencia pequeña, pero a 30 años supone decenas de miles de euros de diferencia en tu patrimonio final.
Acostúmbrate a calcular siempre en neto. Cuando un banco te ofrezca un depósito al 3%, calcula que después de impuestos te quedará aproximadamente un 2,43%. Cuando compares productos financieros, hazlo siempre neto de comisiones e impuestos. Es la única forma de comparar de manera justa y tomar decisiones informadas.