Deuda Buena frente a Deuda Mala

No toda deuda es igual: aprende a distinguirlas

No todas las deudas son iguales. Hay deudas que te hacen más pobre y deudas que pueden hacerte más rico. La diferencia es fundamental y es algo que mucha gente adulta no entiende.

Lo que se denomina deuda mala es aquella que usas para comprar cosas que pierden valor o que no generan ningún ingreso. Financiar un móvil de 1.200€ a plazos con intereses, pagar las vacaciones con la tarjeta de crédito, o comprar ropa a crédito. Estás pagando más de lo que vale algo que cada día vale menos. Si un móvil vale 1.000€ y lo compras con un préstamo del banco y lo pagas en un año, te podrían cobrar 100€ al mes durante 12 meses. Habrás pagado en realidad 100 × 12 = 1.200€. La deuda mala ha hecho el móvil mucho más caro.

La deuda buena es aquella que usas para adquirir algo que genera valor o ingresos con el tiempo. El ejemplo más habitual es pedir un préstamo (se llaman hipotecas) para comprar una casa, que aumenta de precio con el tiempo, o un préstamo para estudiar una carrera que aumentará tu sueldo, o un crédito para montar un negocio que dará beneficios. La deuda buena, bien gestionada, te ayuda a crecer financieramente.

- **¿Cómo distinguirlas? Hazte esta pregunta:** "Lo que compro con este dinero prestado, ¿valdrá más o menos dentro de 5 años?" Si la respuesta es menos (un coche, un móvil, unas zapatillas), es deuda mala. Si la respuesta es más o igual (formación, vivienda, negocio), puede ser deuda buena. - **Otra regla importante:** el total de tus deudas mensuales (malas o buenas) no debería superar el 30% de tus ingresos. Si ganas 1.000€, no deberías pagar más de 300€ en deudas al mes. Superar ese porcentaje te pone en una situación financiera peligrosa. - **El objetivo ideal es simple:** evita la deuda mala SIEMPRE, y si usas deuda buena, hazlo con cabeza y controlando los riesgos.